Guía · 28 de septiembre de 2026
web multidioma para una empresa agrícola: idiomas, SEO y catálogo
Cómo plantear la web de una comercializadora, cooperativa o semillero de Almería que vende fuera: qué idiomas primero, cómo traducir, cómo lo entiende Google y qué revisar antes de publicar.
Un comprador de una cadena alemana o un importador de Róterdam mira tu web antes de contestar a un correo o de aceptar una cita en feria. Si solo está en español, o en un inglés de traductor automático, la primera impresión ya juega en contra. Esta guía resume cómo plantear una web en varios idiomas para una comercializadora, una cooperativa o un semillero de Almería.
Qué idiomas primero
Inglés, siempre: es la lengua de trabajo habitual en ferias internacionales y con importadores. Después, el de tus compradores reales. Según datos de Estacom (ICEX) recogidos por la prensa del sector, en la campaña 2024/2025 los principales destinos de la fruta y hortaliza de Almería fueron Alemania, Francia, Países Bajos, Reino Unido y Polonia, y Alemania sola superó un tercio del valor exportado. Por eso el alemán suele ser un buen segundo idioma. Aun así, decide con tu cartera y no con la media: si tu cliente neerlandés trabaja contigo en inglés, quizá el neerlandés puede esperar.
Traducción profesional o automática
La traducción automática sirve para un borrador, pero falla en términos técnicos y en tono comercial. Lo razonable es traducción profesional nativa para las páginas clave (inicio, empresa, productos) y, para fichas repetitivas, traducción automática revisada por un nativo. Google no prohíbe usar herramientas, pero sus políticas de spam sí persiguen generar muchas páginas automáticas que no aportan valor.
Crea un glosario común para web, catálogo y fichas. El pimiento es «Paprika» en alemán, no «Pfeffer»; «paprika» en neerlandés; «poivron» en francés, no «piment»; «papryka» en polaco. Un error así en la portada resta credibilidad ante un comprador.
Una URL por idioma y hreflang
Google recomienda una URL distinta para cada idioma, por ejemplo /en/ y /de/ dentro del mismo dominio, y desaconseja cambiar el idioma según cookies o la IP del visitante, o redirigirle de forma automática. Pon un selector de idioma visible en todas las páginas.
Las etiquetas hreflang indican qué versión corresponde a cada idioma. Cada página debe enlazar a todas sus versiones, también a sí misma, con enlaces recíprocos, y conviene añadir una versión x-default para el resto de idiomas. Google detecta el idioma por el contenido visible, así que menús, botones y pie también se traducen.
SEO en cada idioma, no traducido
Las palabras clave no se traducen: se investigan. Hay que averiguar con qué términos busca un importador alemán o francés tu tipo de proveedor o de producto, con herramientas configuradas para cada país. Títulos, descripciones y direcciones de cada página se escriben en el idioma de destino a partir de esa investigación.
Catálogo y fichas técnicas
Cada idioma necesita su catálogo y sus fichas: productos o variedades, calendario de campaña, formatos de caja y palé, certificaciones y contacto. Publícalas como páginas y, además, en PDF descargable. Cuida unidades y formatos: kilos, calibres en milímetros, la coma decimal en alemán y francés frente al punto en inglés, y fechas sin ambigüedad. Si vendes a Reino Unido o fuera de Europa, pregunta a tus compradores qué unidades esperan.
Contacto por mercado
El comprador quiere saber a quién escribir. Pon, en cada idioma, el nombre del comercial que atiende ese mercado, los idiomas que habla, correo y teléfono directos, y un formulario que llegue a esa persona. Indica el horario con la zona horaria.
Textos legales
Si recoges datos de contacto en alemán o en francés, la política de privacidad debería estar también en esos idiomas: el RGPD exige informar de forma concisa, inteligible y con un lenguaje claro y sencillo. El aviso legal y la política de cookies siguen el mismo criterio. Revísalos con tu asesoría legal o tu gestoría.
Cuánto cuesta
Una web corporativa cuesta entre 1.800 y 4.500 €, y cada idioma adicional suma al presupuesto; puedes calcularlo en nuestra página de precios. El catálogo de producto va aparte, entre 1.200 y 3.500 €, y una sesión de fotos de media jornada en finca o almacén, entre 350 y 750 €, todo sin IVA. La traducción profesional se presupuesta por separado.
Lista antes de publicar
- Idiomas elegidos según tus compradores reales.
- Glosario técnico común para web, catálogo y fichas.
- Páginas clave revisadas por un traductor nativo.
- Una carpeta por idioma y selector visible, sin redirecciones automáticas.
- hreflang recíproco en todas las páginas y x-default.
- Palabras clave investigadas en cada idioma.
- Fichas técnicas en HTML y PDF por idioma.
- Unidades, decimales y fechas revisados.
- Contacto por mercado con nombre y horario.
- Textos legales traducidos y revisados por tu asesor.
Si tienes Fruit Logistica o Fruit Attraction en el calendario, tener la web y el catálogo en el idioma del comprador entra en la checklist de feria. Te contamos cómo la planteamos en diseño web y en nuestra página para el sector agro.
cuéntanos qué necesitas.
Primera visita gratis y presupuesto cerrado en 48 horas. Respondemos en menos de 24 horas laborables.
O llámanos: +34 623 03 88 97